lunes, 10 de octubre de 2022

El Vizconde que me amó

 “Y luego, de repente, un día, todo cambió. Qué curioso, reflexionó a posteriori, cómo la vida podía alterarse en un instante, cómo en tal minuto las cosas eran de cierto modo y al siguiente sencillamente… no.”


“-Tiene que conocer a mi hermano.

+¿El vizconde?

-Bien, podría disfrutar también de la compañía de Gregory, pero como ya le he dicho, solo tiene trece años y es probable que le ponga una rana en la silla.

+¿Y el vizconde?

-No es probable que le ponga una rana en la silla.”


“-Permítame evitar que cometa un grave error, señorita.

+Perdón, ¿cómo ha dicho? 

-Creo que estaba a punto de decir algo que no tardaría en lamentar.

+No. Creo que no tenía previsto lamentar nada.”


“Si él podía ser directo, pues adelante, ella también.”


“-¡Santo cielo!, ¿no habrá sido eso un cumplido? Podría morirme de la impresión.

+Si quiere considerarlo un cumplido, le dejo hacerlo. No hay muchas probabilidades de que reciba más.

-Me hiere, señorita.

+¿Quiere eso decir que su piel no es tan resistente como sus botas?”


“Conocer a alguien no es un requisito esencial para odiar.”


“-Pero también creo que comete un grave error al pensar que podrá controlarme a mí.

+No intento controlarle, lord. Solo intento mantenerle alejado de mi hermana.

-Lo cual demuestra, señorita, lo poco que sabe de los hombres. Al menos de la variedad mujeriega y vividora. Hay poco que nos deleite más que un desafío. Y usted me ha retado al más delicioso de los desafíos.”


“-El sarcasmo no le sienta nada bien, señorita.

+A usted nada le sienta bien, lord.”


“Durante un momento de dicha lo había olvidado todo. No existía otra cosa que la experiencia exquisita de sentirse acariciada y querida; no, necesitada. Había sido algo de veras embriagador. Casi tanto como para que una dama olvidara que el hombre que la estaba besando era un canalla indigno.”


“-Pues aún tendré peor opinión de usted por recurrir a tretas de este tipo.

+¿No la tiene ya?

-Ya le digo, no creo que mi opinión de usted pueda hundirse mucho más.

+¡Oh! Pensaba que su comportamiento iba a ser impecable.

-No cuenta si no hay nadie cerca que pueda oírme, ¿no cree?

+Yo puedo oírla.

-Usted sí que no cuenta, de eso tengo la certeza.

+Y yo que pensaba que era el único que contaba.”


“Los hombres son criaturas con espíritu de contradicción, sus cabezas y sus corazones nunca guardan concordancia. Y como bien saben todas las mujeres, sus actos normalmente están regidos por otro aspecto completamente diferente.”


“Y luego estaba ella. La pesadilla de su existencia. Y el objeto de sus deseos. Todo al mismo tiempo.”


“-Debes de pensar que soy una tonta.

+Una tonta, nunca. Ni siquiera cuando pensaba que eras la criatura femenina más insufrible del planeta, tenía dudas acerca de tu inteligencia.”


“La trataría bien. Trataría bien a cualquier mujer. Y ese era el problema.”


“-Encima te diviertes conmigo.

+No, me gustaría divertirme contigo. Hay ciertas diferencias.”


“Y en aquel momento, supo que le amaba. Con cada pensamiento, con cada emoción, cada parte de su ser, le amaba.”


“Las intuiciones a menudo son las impresiones más acertadas.”


“Era infantil, lo sabía, pero todo el mundo tenía derecho a emociones infantiles de vez en cuando, ¿o no?”


“-¿Por qué te fuiste anoche?

+Es complicado.

-Soy una mujer inteligente. Por lo general soy capaz de entender conceptos complejos.”


“-No sé cómo contarte esto sin que suene ridículo.

+A veces lo más fácil es decirlo y ya está.”

miércoles, 5 de octubre de 2022

El Duque y Yo

 “Todos la apreciaban. Todo el mundo lo hacía. Todos pensaban que era graciosa, amable e ingeniosa, y nadie pensaba que no fuera atractiva pero, al mismo tiempo, nadie quedaba maravillado ante su belleza, nadie se quedaba sin palabras ante su presencia o escribía poesía en su honor.”

“-¿Cómo podría decirlo sin ofenderla?

+Ah, no se preocupe por mí. Prometo no sentirme ofendida.

-Una afirmación que algún día puede volverse en su contra.”


“-¿Por qué no se casa y se evita todo esto?

+¿Es una proposición?”


“Si no dejaba de sonreír, juraba que no podría responder de las consecuencias.”


“Daría todo lo que tengo por ese pensamiento.”


“Allí mismo decidió que sería una tonta si no se enamoraba de él.”


“-No deberías ser tan obvia. Descubrirá que te gusta.

+No es su compañía la que intento asegurar. Es la tuya la que quiero evitar.”


“De modo que besarla se convirtió en un asunto de supervivencia. Era muy sencillo. Si no la besaba, si no la devoraba, moriría. Podía parecer melodramático, pero en aquel instante habría jurado que era así. El deseo que sentía en el estómago estallaría y se lo llevaría con él.”


“Fuera lo que fuera, no fueron palabras, frases o pensamientos conscientes. Fue como si estuviera rodeada de color. Rojos y amarillos con un toque anaranjado donde se encontraban. Puro sentimiento e instinto. No hubo razón ni lógica.”


“-Me alegro de verte. ¿Qué te trae por esta casa?

+¿No estamos comprometidos?”


“-¿Te duelen?

+Solo cuando alguien me da un puñetazo.

-Entonces, intentaré reprimirme. Será difícil, pero lo intentaré.

+Sí. Ya me han dicho varias veces que provoco esa reacción en las mujeres.”


“-Tenía un motivo para venir a verte. Esto es para ti.

+¿Estás seguro?

-Creo que los anillos de compromiso suelen ser habituales en esta situación.

+¡Oh, qué tonta! No me di cuenta…

-¿De que era un anillo de compromiso? ¿Qué pensabas que era?

+No pensaba. ¿Es una antigüedad de tu familia?

-¡No!

+Oh.

-Pensé que te gustaría tener algo solo tuyo. Todas las joyas de la familia se eligieron para otra persona. Esto lo he elegido yo para ti.”


“Odiaba sentirse tan nervioso al estar junto a ella cuando, durante las últimas semanas, habían sido tan buenos amigos. Odiaba que se quedaran callados sin saber qué decir mientras, antes, ella era la única persona con la que nunca había sentido la necesidad de hacer pausas para hablar bien. Y no es que ahora tuviera ningún problema para hablar. Es que no sabía qué decir.”


“Pronto aprenderás que siempre tengo razón.”


“Era muy extraño sentir tanta felicidad por tener tan poco poder.”


“-No podía hacer nada. Excepto imaginarte.

+¿Pensabas en mí? ¿Te imaginaste esto?

-Cada noche. Cada momento antes de dormirme, hasta que me ardía la piel y mi cuerpo me pedía que lo liberara. Y cuando estaba dormido, entonces sí que lo pasaba mal.”


“Tenía el control y era la sensación más afrodisíaca que había conocido.”


“-Te quiero.

+¿De verdad?

-No pude evitarlo.

+Eso no es muy romántico.

-Es la verdad. Sabes mejor que nadie que yo no quería nada de esto. No quería una esposa, no quería una familia y, sobre todo, no quería enamorarme. Pero lo que me encontré, para mi desgracia, es que era casi imposible no quererte.”


“Respetar su inteligencia para resolver sus propios problemas.”