“Todas las películas famosas para adolescentes que mis padres me hicieron ver me prepararon para el momento en que un chico tiraría piedrecitas a la ventana de mi habitación en plena noche.”
“Que hayamos estado juntos tanto tiempo no significa que lo que teníamos funcionara.”
“Tal vez deberías arriesgarte. No puedes conseguir un papel si no te presentas a la audición.”
“Es sumamente indigno estar furiosa y parecerse a un perro labrador que se ha venido arriba jugando en un charco.”
“¿Quieres saber por qué no te caigo bien? Soy lo único a lo que no le encuentras sentido.”
“El objetivo de hacer cosas espontáneas es no prepararse.”
“Se me tensa el pecho y empiezo a entrar en pánico en silencio al enfrentarme a algo de lo que debería haberme dado cuenta en algún punto de los últimos dos años. Estoy enamorado de él.”
“Odio, odio, ODIO acabar llorando cuando me enfado.”
“Cuando se trata de eso, culpo a Disney. Pero, seamos sinceras, ¿quién no ha soñado con ser una princesa? Pasé gran parte de mi infancia viendo películas de princesas y príncipes encantadores. Obviamente creía en los cuentos de hadas y el amor verdadero. En los finales felices.”
“Ella tenía el pelo castaño y los ojos marrones. Yo tenía el pelo castaño y los ojos marrones. Básicamente éramos la misma persona. Si ella podía casarse con un príncipe, ¿por qué yo no?”
“-Es imposible que pase algo malo en Londres.
+Creo que las esposas de Enrique VIII no piensan lo mismo.”
“Me suena el móvil y lo busco todo lo rápido que puedo, preguntándome si es él con sus dudas sobre el programa, ella o el baile de graduación. Pero solo es Duolingo, amenazándome físicamente por llevar cuatro días sin practicar.”