domingo, 22 de enero de 2023

A Sir Philip, Con Amor

 “Accidentes. Todo se reducía a accidentes. Ningún científico lo admitiría, por supuesto, pero casi todos los grandes inventos de la historia se produjeron mientras el científico trataba de solucionar otro problema totalmente distinto.”


“Me gustaría casarme con un hombre refinado y considerado que me tratara como a una reina. O, al menos, como a una princesa. Estarás de acuerdo conmigo en que lo que pido no es descabellado.”


“Era la sensación aquella de que hay algo que no está bien. Y no es que esté catastróficamente y drásticamente mal, pero no está… bien.”


“-Solo debería haber sentido felicidad.

+Si así hubiera sido, no serías humana.”


“-El amor puede llegar sin hacer ruido, ¿sabes?

Ella era de las que necesitaría que le diera un buen porrazo en la cabeza.”


“Haces que la vida sea especial. Siempre has tomado tus propias decisiones, siempre lo has tenido todo bajo control. Puede que a ti no te lo pareciera, pero es así.”


“Pero, sobre todo, ya había tenido suficiente de ella misma, de haber perdido tanto el control sobre la situación, de sentirse tan impotente ante los giros de la vida.”


“-Además, ha traído flores.

+Es botánico.

-Bueno, eso no le quita mérito al gesto.

+No, solo lo facilita.

-Deja de hacer eso.

+¿El qué?

-Intentar descuartizarlo antes de darle una oportunidad.”


“No le dijo nada que ella no supiera, pero había algo terrible en su voz. Quizás fue la ausencia de emoción, como si fuera un problema más que tuviera que resolver. O quizás fue la manera tan resuelta de decirlo, como si ella no tuviera otra opción (y aunque, en realidad, era así, no le gustaba que se lo recordaran).”


“Sencillamente, la miró.”


“-Pero la pasión no es suficiente para sostener un matrimonio.

+Pero es un buen comienzo. ¿Podemos cambiar de tema?

-No. Lo que intento decir…

+Siempre intenta decir algo.

-Es lo que me hace tan encantadora.

+Nos adaptamos bien y disfrutaremos de un matrimonio perfectamente placentero y agradable. Ya no sé qué más decir o qué hacer para demostrárselo.

-Pero no me quiere.

+¿Por qué tiene que decir esas cosas?

-Porque es importante.

+¿Nunca se le ha ocurrido que no tiene por qué expresar en voz alta todos y cada uno de los pensamientos que le vengan a la cabeza?

-Sí. Continuamente. Pero parece que no puedo evitarlo.”


“Prácticamente le había preguntado si la quería, y su silencio fue tan tajante como lo habría sido un <<no>>. Se le encogió el corazón.”


“-Eres magnífica.

+Ya se lo digo a todo el mundo pero, por lo visto, eres el único que me cree.”


“-Intenta demostrar un poco de respeto por mi inteligencia. 

+Es difícil cuando demuestras tan poca.”


“¿Es esto lo que había soñado toda su vida? ¿Esta sensación de seguridad, de compañía, de estar sentada al lado de alguien en un carruaje y que todas las partes de tu ser te digan que es donde debes estar?”


“Debía de dar mucha pena cuando dos lacayos (dos hombres, por el amor de Dios, que normalmente vivían ajenos a las preocupaciones de los demás) se compadecían de ella.”


“Porque él no la quería y ella tampoco lo… o quizás sí, pensó en uno de esos momentos en que uno siente que no tiene aire en los pulmones. Le costaba imaginar cuándo habría podido suceder, o cómo, pero el afecto y el respeto que sentía por él se habían convertido en algo más profundo.”


“Le encantaba que escuchara lo que tenía que decir y cómo no se dejaba intimidar por ella.”


“Hay tantas cosas que espero enseñarte, pequeña. Y espero hacerlo predicando con el ejemplo, pero también siento la necesidad de ponerlo por escrito. Es una manía mía, una que espero que descubras y te parezca graciosa cuando leas esta carta. Sé fuerte. Sé aplicada. Sé concienzuda. Y eso nunca se consigue escogiendo el camino fácil (excepto, claro, cuando el camino ya sea fácil de por sí. A veces, sucede. En tal caso, no te busques uno nuevo más complicado. Solo los mártires van a buscar los problemas de manera deliberada).”


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