“El amor existía.”
“Si existía (si el amor existía tal y como él lo imaginaba), no era para ella. No lograba imaginar tal marea de emociones. Ni podría disfrutarla. Eso lo sabía. No quería sentirse perdida en un torbellino, a merced de algo que escapaba a su control.”
“No veo por qué el amor tiene que ser desesperado.”
“¿Acaso no era agradable hacer algo simplemente porque le apetecía y no porque era lo que se esperaba de ella?”
“-Es usted insufrible.
+De vez en cuando.
-Y además delira.
+Bien dicho. Pero podría admirar mucho mejor sus habilidades verbales si no estuviera intentando impedirle que haga una estupidez colosal.”
“Miraba fijamente sus baúles. Se sentía cansada. Y triste. Y confusa. Y Dios sabía qué más. Escurrida. Así era cómo se sentía. Había visto cómo las criadas retorcían y retorcían las toallas de baño hasta escurrir la última gota de agua. A aquello había llegado. Era una toalla de baño.”
“Todo el mundo se había empeñado en decirle que el amor era una cosa mágica, algo salvaje e incontrolable que llegaba como una tormenta. ¿Y ahora era otra cosa? ¿Era comodidad? ¿Era algo apacible?”
“Hasta algo tan sencillo como aquello (salir de casa sin que nadie le preguntara adónde iba ni por qué, o, en el caso de su madre, con quién), era una delicia. Era estimulante. Parecía raro que un simple paseo pudiera hacer que uno se sintiera dueño de sus actos, pero así era.”
“-Me pregunto si la palabra <<sufrible>> existe.
+Creo que debe de existir, ¿usted no?
-Nadie la ha pronunciado nunca en mi presencia.
+¿Y eso le sorprende?”
“Se enfadó de verdad, como una fiera. No quería que la encomiaran por saber resignarse. Era como ganar el premio a los zapatos más bonitos en una carrera. Irrelevante y fuera de lugar.”
“Estaba harta de hacer planes, harta de mediar, harta de no hacer nunca nada sin repasar primero minuciosamente todas las posibilidades y las consecuencias. Si hago esto, pasará aquello otro, pero si hago lo de más allá, entonces pasará esto, esto y lo otro, lo cual dará un resultado completamente distinto, y podría suponer que… Aquello bastaba para marearla a una.”
“Tomar lo que a una le ofrecían, y sacarle el mayor partido posible. Era lo que siempre había dicho. Lo que siempre había hecho. Pero esta vez no.”
“Quizá todo saliera bien. Quizá fuera feliz. Si había logrado esbozar dos sonrisas en una sola mañana, sin duda no era para tanto. Solo tenía que seguir adelante, en cuerpo y alma. Tenía que acabar con aquello de una vez, hacerlo permanente.”
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