sábado, 28 de enero de 2023

El Corazón De Una Bridgerton

 “-Te echo de menos.

+Oye…

-Eras mi amigo. Además de serlo de él, eras mi más íntimo amigo y ahora ya no sé quién eres.”


“Él no intentó terminarle la frase. Y ella deseaba que la terminara. Después, durante años, deseó que la hubiera terminado, porque tal vez entonces él habría dicho algo inconveniente, y tal vez entonces ella no se habría apoyado en él y tal vez no le habría permitido que la abrazara. Pero, ay, Dios, cuánto echaba en falta que la abrazaran.”


“-¿Tienes frío?

+No mucho.

-Me parece que mientes.

+Solo un poco. Debería volver a mi habitación.

-Por el amor de Dios, si tienes frío, acércate al fuego. No te voy a morder.”


“Ella tendría que poner los límites. Porque él no sabía si sería capaz de hacer esa tarea.”


“-Pero yo te encontraré a alguien, así que no te preocupes.

+¿Estaba preocupado?”


“Entonces ella se echó a reír, lo que le calentó el corazón más de lo que debería. Siempre lograba hacerla reír.”


“-Cree lo que quieras, pero él jamás llegaría tarde a cenar aquí. Tiene un gran respeto por mi madre.

+¿Y cuánto te respeta a ti?”


“-No te atrevas a probar tus trucos conmigo. Sé cómo actúas. Siempre finges que nada importa, que el agua se desliza por tu espalda. 

+Y se desliza por mi espalda. Y por la tuya también. Es simple ciencia, en realidad”


“Él era… bueno, le costaba definir exactamente qué era él para ella, pero entre ellos había un vínculo irrompible, y le parecía que cuatro años y miles de millas de distancia no habían hecho nada para disminuirlo.”


“Es mejor contigo aquí.”


“Por el amor de Dios, concédeles el mérito de tener un poco de inteligencia.”


“-Pero también pienso que eres tonto, y que eres voluble, y creo que en esta primavera vas a romper más corazones de los que yo podré contar.

+No es asunto tuyo contarlos.

-No, no lo es, ¿verdad? Pero voy a terminar contándolos de todos modos, ¿verdad?

+¿Y eso por qué?

-Porque no seré capaz de impedírmelo.”


“-Deberías casarte con ella, ¿sabes?

+Perdón, ¿qué has dicho?

-Cásate con ella. Creo que es algo muy sencillo.

+¿A quién te refieres, si puedo preguntarlo?

-¿De veras tenemos que jugar a esto?”


“-Lo siento.

+No pidas disculpas.

-No, claro que no, pero debería haber tenido más prudencia.

+Él debería haberse comportado.”


“Algo había cambiado esa noche. O tal vez no había cambiado nada, lo cual podría ser peor.”


“De repente, lo imposible se hizo inevitable.”


“Estuvo mal. Perdóname.”


“-Si no quieres casarte con ella, pues no quieres casarte con ella. Pero…

+Ella podría decir que no.

Pero bueno, santo cielo, si hubiera saltado sobre la mesa a declarar a gritos su amor por ella, no habría podido dejarlo más claro.”


“<<Qué alegría verte>>, podría decir, simulando que no había ocurrido nada entre ellos. O, <<Tienes que comprender que eso no cambiará nada>>, aun cuando todo había cambiado. O podría dejarse guiar por el buen humor y comenzar con algo trivial, por ejemplo, <<¿Te puedes creer qué tontería fue todo eso?>>. Aunque claro, dudaba que alguno de ellos lo hubiera encontrado tonto.”


“Preguntó, con la esperanza de que su visita tuviera algún motivo práctico. Porque si no lo había, quería decir que había venido por ella, y eso la asustaba de muerte.”


“-¿Te quedarás un tiempo?

+No lo he decidido. Depende.

-¿De qué?

+De ti.

-No seas tonto. Esta es tu casa. Puedes entrar y salir como te plazca. No tengo ningún control sobre tus actos.

+¿Eso es lo que crees?”


“Con cada palabra de él, ella se iba sintiendo más dueña de sí misma, menos incómoda. Y no era que deseara que él se sintiera mal; bueno, tal vez sí. Era justo, después de cómo había pasado ella esa semana. Pero encontraba un cierto alivio al saber que la incomodidad o violencia no era unilateral; que él había estado tan perturbado y estremecido como ella. O si no, por lo menos no había estado indiferente.”


“La mañana siguiente fue la peor que ella podía recordar de ese último tiempo. Lo único que deseaba era llorar, pero incluso eso le parecía imposible. Las lágrimas eran para los inocentes, y ese era un adjetivo que no podía volver a emplear nunca más para definirse a sí misma. Esa mañana se odiaba, se odiaba por haber traicionado a su corazón, haber traicionado hasta su último principio, y todo por un momento de perversa pasión.”


“Ella, que siempre se había enorgullecido inmensamente de su sangre fría, de su serenidad, se había convertido en una idiota tartamuda, mascullando tonterías como una loca de atar, aterrada ante la sola idea de enfrentarse al hombre que, estaba claro, no podía eludir eternamente. Pero si lograba eludirlo un día, se decía, eso ya era algo. Y en cuanto al mañana, bueno, ya se ocuparía del mañana en otro momento. Mañana, tal vez. Por el momento, lo único que deseaba hacer era huir de sus problemas. El valor, ya estaba totalmente segura, era una virtud muy sobrevalorada.”


“¿Es que no se podía contar con que un hombre se comportara como un canalla cuando importaba?”


“Nada pone a una mujer de peor ánimo que una buena paliza de desprecio por sí misma.”


“-Vamos entonces.

+La lluvia está amainando. 

-En China, tal vez.

+Estoy muy bien.

-Vamos, por el amor de Dios, ódiame todo lo que quieras, pero no seas idiota.

+Es demasiado tarde para eso.

-Es posible, pero tengo un frío terrible y deseo estar en casa. Cree lo que quieras, pero en este momento siento mucho más deseo por una taza de té que por ti.”


“-¡Michael!

+Lamentablemente no lo has dicho en los tonos que te oí anoche.”


“-Al final no me contestaste anoche. 

+¿A qué pregunta?

-Creo que te pedí que te casaras conmigo.

+No, no me lo pediste. Me informaste de que creías que deberíamos casarnos y luego explicaste por qué.

-¿Sí? Qué descuidado soy.

+No interpretes eso como una invitación a hacerme la proposición ahora.

-¿Y me vas a hacer desperdiciar este momento tan romántico? Muy bien. No te pediré que te cases conmigo. Olvidaré que un caballero insistiría después de lo que ocurrió…

+Si fueras un caballero no habría ocurrido.

-Éramos dos.

+Lo sé. Lo consideraré. Lo de casarme contigo. Pero no te daré la respuesta ahora.”


“Pero otra vez su mente estaba esclavizada por su cuerpo, y simplemente no tenía la fuerza para impedir la aceleración de su respiración ni los retumbos del corazón.”


“Tal vez era mala, y tal vez era una lujuriosa, pero no deseaba que eso acabara. No quería que acabara la pasión y tampoco quería, se veía obligada a reconocer, quedarse sin su compañía.”

martes, 24 de enero de 2023

Capricornio

 “Una vida sin examen no merece ser vivida.”


“Las personas buscamos el modo de conocernos a nosotras mismas y de encontrar sentido a la vida e intentamos entender los retos que plantea la existencia humana.”


“Y es cierto que se toma su tiempo para considerar los hechos y que toma sus decisiones en función de ellos y no del instinto.”


“Su mirada, directa y segura. Es como si tuvieran una idea muy clara de a dónde se dirigen y de cómo llegarán hasta allí, algo que, de hecho, acostumbra a ser cierto.”

domingo, 22 de enero de 2023

A Sir Philip, Con Amor

 “Accidentes. Todo se reducía a accidentes. Ningún científico lo admitiría, por supuesto, pero casi todos los grandes inventos de la historia se produjeron mientras el científico trataba de solucionar otro problema totalmente distinto.”


“Me gustaría casarme con un hombre refinado y considerado que me tratara como a una reina. O, al menos, como a una princesa. Estarás de acuerdo conmigo en que lo que pido no es descabellado.”


“Era la sensación aquella de que hay algo que no está bien. Y no es que esté catastróficamente y drásticamente mal, pero no está… bien.”


“-Solo debería haber sentido felicidad.

+Si así hubiera sido, no serías humana.”


“-El amor puede llegar sin hacer ruido, ¿sabes?

Ella era de las que necesitaría que le diera un buen porrazo en la cabeza.”


“Haces que la vida sea especial. Siempre has tomado tus propias decisiones, siempre lo has tenido todo bajo control. Puede que a ti no te lo pareciera, pero es así.”


“Pero, sobre todo, ya había tenido suficiente de ella misma, de haber perdido tanto el control sobre la situación, de sentirse tan impotente ante los giros de la vida.”


“-Además, ha traído flores.

+Es botánico.

-Bueno, eso no le quita mérito al gesto.

+No, solo lo facilita.

-Deja de hacer eso.

+¿El qué?

-Intentar descuartizarlo antes de darle una oportunidad.”


“No le dijo nada que ella no supiera, pero había algo terrible en su voz. Quizás fue la ausencia de emoción, como si fuera un problema más que tuviera que resolver. O quizás fue la manera tan resuelta de decirlo, como si ella no tuviera otra opción (y aunque, en realidad, era así, no le gustaba que se lo recordaran).”


“Sencillamente, la miró.”


“-Pero la pasión no es suficiente para sostener un matrimonio.

+Pero es un buen comienzo. ¿Podemos cambiar de tema?

-No. Lo que intento decir…

+Siempre intenta decir algo.

-Es lo que me hace tan encantadora.

+Nos adaptamos bien y disfrutaremos de un matrimonio perfectamente placentero y agradable. Ya no sé qué más decir o qué hacer para demostrárselo.

-Pero no me quiere.

+¿Por qué tiene que decir esas cosas?

-Porque es importante.

+¿Nunca se le ha ocurrido que no tiene por qué expresar en voz alta todos y cada uno de los pensamientos que le vengan a la cabeza?

-Sí. Continuamente. Pero parece que no puedo evitarlo.”


“Prácticamente le había preguntado si la quería, y su silencio fue tan tajante como lo habría sido un <<no>>. Se le encogió el corazón.”


“-Eres magnífica.

+Ya se lo digo a todo el mundo pero, por lo visto, eres el único que me cree.”


“-Intenta demostrar un poco de respeto por mi inteligencia. 

+Es difícil cuando demuestras tan poca.”


“¿Es esto lo que había soñado toda su vida? ¿Esta sensación de seguridad, de compañía, de estar sentada al lado de alguien en un carruaje y que todas las partes de tu ser te digan que es donde debes estar?”


“Debía de dar mucha pena cuando dos lacayos (dos hombres, por el amor de Dios, que normalmente vivían ajenos a las preocupaciones de los demás) se compadecían de ella.”


“Porque él no la quería y ella tampoco lo… o quizás sí, pensó en uno de esos momentos en que uno siente que no tiene aire en los pulmones. Le costaba imaginar cuándo habría podido suceder, o cómo, pero el afecto y el respeto que sentía por él se habían convertido en algo más profundo.”


“Le encantaba que escuchara lo que tenía que decir y cómo no se dejaba intimidar por ella.”


“Hay tantas cosas que espero enseñarte, pequeña. Y espero hacerlo predicando con el ejemplo, pero también siento la necesidad de ponerlo por escrito. Es una manía mía, una que espero que descubras y te parezca graciosa cuando leas esta carta. Sé fuerte. Sé aplicada. Sé concienzuda. Y eso nunca se consigue escogiendo el camino fácil (excepto, claro, cuando el camino ya sea fácil de por sí. A veces, sucede. En tal caso, no te busques uno nuevo más complicado. Solo los mártires van a buscar los problemas de manera deliberada).”


lunes, 26 de diciembre de 2022

Seduciendo a Mr. Bridgerton

 “-La tenacidad puede ser algo muy bueno en el momento oportuno.

+De acuerdo, y en el momento inoportuno es una absoluta pesadilla.”


“Todo el mundo tiene secretos. Especialmente, yo.”


“Tienes todo el derecho a tus sentimientos. Puede que no sean los que sentiría yo en tu lugar, pero tienes todo el derecho a sentirlos.”


“-Ni soñaría con denigrar lo que has hecho. 

+Claro que lo harías.

-No.

+¿Y qué crees que estás haciendo, entonces?

-¡Ser adulto! Uno de los dos tiene que serlo.

+¡No te atrevas a hablarme a mí de comportamiento adulto! Tú, que huyes a la menor insinuación de responsabilidad.”


“Los actos hablan más fuerte que las palabras, ¿no?”


“Te amo con todo lo que soy, todo lo que he sido y todo lo que espero ser. Te amo con mi pasado y te amo por mi futuro.”


“Quiero que todo el mundo sepa lo orgulloso que me siento de ti.”


“No me sorprendió que me enamorara de ella; lo que me sorprendió fue haber tardado tanto tiempo.”

viernes, 9 de diciembre de 2022

Te doy mi Corazón

 “El momento le parecía muy intenso, muy importante, y tenía miedo de estropearlo. No, eso no era cierto. Tenía miedo de mejorarlo, y de que eso la hiciera sufrir más aún cuando volviera a la realidad a medianoche.”


“Deseo tu futuro. Deseo todos los trocitos de ti.”


“Él actuaba como si ella realmente le cayera bien y disfrutara de su compañía. Y tal vez era así. Pero eso tenía el efecto más cruel de todos, porque la estaba haciendo amarlo, haciendo creer a una pequeña parte de ella que tenía el derecho a soñar con él. Y luego, inevitablemente, tenía que recordar la verdad de la situación y eso le dolía muchísimo.”


“-¿Quieres decir que me vas a atar y…?

+No he dicho nada de esa suerte, pero la idea ciertamente tiene sus encantos.

-Eres despreciable.

+Y tú hablas como la heroína de una mala novela. ¿Qué dijiste que estuviste leyendo esta mañana?”


“Él sonrió; no lo estaba mirando, pero era una de esas sonrisas que ella oía en su forma de respirar. Detestaba ser tan sensible hasta en los pequeños detalles de él. Sobre todo porque tenía la molesta sospecha de que a él le ocurría lo mismo con ella.”


“-No voy a ser tu querida.

+Sí, ya lo has dicho.

-No, lo que quiero decir es que no va a resultar tu plan.

+¿Tengo un plan?

-Vamos, por favor. Vas a tratar de conquistarme con la esperanza de que yo claudique.

+Eso ni lo soñaría.

-Seguro que lo sueñas más que un poco.”


“¡Qué engreimiento el suyo al creer que podría ser más fuerte que la pasión!”


“-Te necesito.

+Lo sé.”


“Ya llevaba dos semanas sin verlo. No sabía si sentirse complacida, sorprendida o decepcionada. Y no sabía si se sentía complacida, sorprendida o decepcionada.”


“-Quieres quedarte.

+No he dicho eso.

-No tienes para qué. Si de verdad no estuvieras de acuerdo conmigo habrías hecho algo más que decir mi nombre.”

lunes, 10 de octubre de 2022

El Vizconde que me amó

 “Y luego, de repente, un día, todo cambió. Qué curioso, reflexionó a posteriori, cómo la vida podía alterarse en un instante, cómo en tal minuto las cosas eran de cierto modo y al siguiente sencillamente… no.”


“-Tiene que conocer a mi hermano.

+¿El vizconde?

-Bien, podría disfrutar también de la compañía de Gregory, pero como ya le he dicho, solo tiene trece años y es probable que le ponga una rana en la silla.

+¿Y el vizconde?

-No es probable que le ponga una rana en la silla.”


“-Permítame evitar que cometa un grave error, señorita.

+Perdón, ¿cómo ha dicho? 

-Creo que estaba a punto de decir algo que no tardaría en lamentar.

+No. Creo que no tenía previsto lamentar nada.”


“Si él podía ser directo, pues adelante, ella también.”


“-¡Santo cielo!, ¿no habrá sido eso un cumplido? Podría morirme de la impresión.

+Si quiere considerarlo un cumplido, le dejo hacerlo. No hay muchas probabilidades de que reciba más.

-Me hiere, señorita.

+¿Quiere eso decir que su piel no es tan resistente como sus botas?”


“Conocer a alguien no es un requisito esencial para odiar.”


“-Pero también creo que comete un grave error al pensar que podrá controlarme a mí.

+No intento controlarle, lord. Solo intento mantenerle alejado de mi hermana.

-Lo cual demuestra, señorita, lo poco que sabe de los hombres. Al menos de la variedad mujeriega y vividora. Hay poco que nos deleite más que un desafío. Y usted me ha retado al más delicioso de los desafíos.”


“-El sarcasmo no le sienta nada bien, señorita.

+A usted nada le sienta bien, lord.”


“Durante un momento de dicha lo había olvidado todo. No existía otra cosa que la experiencia exquisita de sentirse acariciada y querida; no, necesitada. Había sido algo de veras embriagador. Casi tanto como para que una dama olvidara que el hombre que la estaba besando era un canalla indigno.”


“-Pues aún tendré peor opinión de usted por recurrir a tretas de este tipo.

+¿No la tiene ya?

-Ya le digo, no creo que mi opinión de usted pueda hundirse mucho más.

+¡Oh! Pensaba que su comportamiento iba a ser impecable.

-No cuenta si no hay nadie cerca que pueda oírme, ¿no cree?

+Yo puedo oírla.

-Usted sí que no cuenta, de eso tengo la certeza.

+Y yo que pensaba que era el único que contaba.”


“Los hombres son criaturas con espíritu de contradicción, sus cabezas y sus corazones nunca guardan concordancia. Y como bien saben todas las mujeres, sus actos normalmente están regidos por otro aspecto completamente diferente.”


“Y luego estaba ella. La pesadilla de su existencia. Y el objeto de sus deseos. Todo al mismo tiempo.”


“-Debes de pensar que soy una tonta.

+Una tonta, nunca. Ni siquiera cuando pensaba que eras la criatura femenina más insufrible del planeta, tenía dudas acerca de tu inteligencia.”


“La trataría bien. Trataría bien a cualquier mujer. Y ese era el problema.”


“-Encima te diviertes conmigo.

+No, me gustaría divertirme contigo. Hay ciertas diferencias.”


“Y en aquel momento, supo que le amaba. Con cada pensamiento, con cada emoción, cada parte de su ser, le amaba.”


“Las intuiciones a menudo son las impresiones más acertadas.”


“Era infantil, lo sabía, pero todo el mundo tenía derecho a emociones infantiles de vez en cuando, ¿o no?”


“-¿Por qué te fuiste anoche?

+Es complicado.

-Soy una mujer inteligente. Por lo general soy capaz de entender conceptos complejos.”


“-No sé cómo contarte esto sin que suene ridículo.

+A veces lo más fácil es decirlo y ya está.”

miércoles, 5 de octubre de 2022

El Duque y Yo

 “Todos la apreciaban. Todo el mundo lo hacía. Todos pensaban que era graciosa, amable e ingeniosa, y nadie pensaba que no fuera atractiva pero, al mismo tiempo, nadie quedaba maravillado ante su belleza, nadie se quedaba sin palabras ante su presencia o escribía poesía en su honor.”

“-¿Cómo podría decirlo sin ofenderla?

+Ah, no se preocupe por mí. Prometo no sentirme ofendida.

-Una afirmación que algún día puede volverse en su contra.”


“-¿Por qué no se casa y se evita todo esto?

+¿Es una proposición?”


“Si no dejaba de sonreír, juraba que no podría responder de las consecuencias.”


“Daría todo lo que tengo por ese pensamiento.”


“Allí mismo decidió que sería una tonta si no se enamoraba de él.”


“-No deberías ser tan obvia. Descubrirá que te gusta.

+No es su compañía la que intento asegurar. Es la tuya la que quiero evitar.”


“De modo que besarla se convirtió en un asunto de supervivencia. Era muy sencillo. Si no la besaba, si no la devoraba, moriría. Podía parecer melodramático, pero en aquel instante habría jurado que era así. El deseo que sentía en el estómago estallaría y se lo llevaría con él.”


“Fuera lo que fuera, no fueron palabras, frases o pensamientos conscientes. Fue como si estuviera rodeada de color. Rojos y amarillos con un toque anaranjado donde se encontraban. Puro sentimiento e instinto. No hubo razón ni lógica.”


“-Me alegro de verte. ¿Qué te trae por esta casa?

+¿No estamos comprometidos?”


“-¿Te duelen?

+Solo cuando alguien me da un puñetazo.

-Entonces, intentaré reprimirme. Será difícil, pero lo intentaré.

+Sí. Ya me han dicho varias veces que provoco esa reacción en las mujeres.”


“-Tenía un motivo para venir a verte. Esto es para ti.

+¿Estás seguro?

-Creo que los anillos de compromiso suelen ser habituales en esta situación.

+¡Oh, qué tonta! No me di cuenta…

-¿De que era un anillo de compromiso? ¿Qué pensabas que era?

+No pensaba. ¿Es una antigüedad de tu familia?

-¡No!

+Oh.

-Pensé que te gustaría tener algo solo tuyo. Todas las joyas de la familia se eligieron para otra persona. Esto lo he elegido yo para ti.”


“Odiaba sentirse tan nervioso al estar junto a ella cuando, durante las últimas semanas, habían sido tan buenos amigos. Odiaba que se quedaran callados sin saber qué decir mientras, antes, ella era la única persona con la que nunca había sentido la necesidad de hacer pausas para hablar bien. Y no es que ahora tuviera ningún problema para hablar. Es que no sabía qué decir.”


“Pronto aprenderás que siempre tengo razón.”


“Era muy extraño sentir tanta felicidad por tener tan poco poder.”


“-No podía hacer nada. Excepto imaginarte.

+¿Pensabas en mí? ¿Te imaginaste esto?

-Cada noche. Cada momento antes de dormirme, hasta que me ardía la piel y mi cuerpo me pedía que lo liberara. Y cuando estaba dormido, entonces sí que lo pasaba mal.”


“Tenía el control y era la sensación más afrodisíaca que había conocido.”


“-Te quiero.

+¿De verdad?

-No pude evitarlo.

+Eso no es muy romántico.

-Es la verdad. Sabes mejor que nadie que yo no quería nada de esto. No quería una esposa, no quería una familia y, sobre todo, no quería enamorarme. Pero lo que me encontré, para mi desgracia, es que era casi imposible no quererte.”


“Respetar su inteligencia para resolver sus propios problemas.”