"-Me pregunto si algún día crecerás.
+Hago lo que puedo, señora, pero parece que esta va a ser mi altura definitiva. Mucho me temo que, en estos difíciles tiempos, un hombre no puede aspirar a medir más de un metro ochenta."
+Hago lo que puedo, señora, pero parece que esta va a ser mi altura definitiva. Mucho me temo que, en estos difíciles tiempos, un hombre no puede aspirar a medir más de un metro ochenta."
"-Quiero que me prometas que te comportarás como es debido, que no harás travesuras ni echarás a perder nuestros planes.
+No habrá travesuras.
-Y no digas tonterías cuando tengamos que mantener la compostura.
+Yo nunca hago nada semejante; esa es tu especialidad.
-Y te ruego que no me mires durante la ceremonia, porque si lo haces me echaré a reír.
+Ni me verás. Seguro que te pasas el rato llorando, de modo que lo verás todo como envuelto en una espesa niebla.
-Yo no lloro a menos que tenga una pena muy grande.
+Como cuando un viejo amigo va a la universidad, ¿eh?
-No seas tonto. Eché unas lagrimitas para no desentonar con el resto."
+No habrá travesuras.
-Y no digas tonterías cuando tengamos que mantener la compostura.
+Yo nunca hago nada semejante; esa es tu especialidad.
-Y te ruego que no me mires durante la ceremonia, porque si lo haces me echaré a reír.
+Ni me verás. Seguro que te pasas el rato llorando, de modo que lo verás todo como envuelto en una espesa niebla.
-Yo no lloro a menos que tenga una pena muy grande.
+Como cuando un viejo amigo va a la universidad, ¿eh?
-No seas tonto. Eché unas lagrimitas para no desentonar con el resto."
"-Hoy en día todo va deprisa. No sé a dónde iremos a parar, señorita. Tú no eres más que una cría pero eres la siguiente, y cuando llegue el momento solo nos quedará lamentarnos.
+¿Yo? ¡No temas por mí! Yo no soy de las que agradan a los hombres. Nadie me querrá, y es una suerte, porque en toda familia debe haber una solterona.
-No das a nadie la oportunidad de conocerte. No dejarás que nadie vea tu lado dulce y, si por casualidad un hombre llega a descubrirlo y no puede disimular su interés, le tirarás jarro de agua fría y serás tan arisca que a todos se les quitarán las ganas de acercarse o de mirarte siquiera.
+No me gustan estas cosas. Estoy demasiado ocupada para pensar en tonterías y me parece horrible que las familias se separen por este motivo. Venga, no sigas hablando de esto. La boda nos ha trastornado a todos y solo hablamos de parejas enamoradas y estupideces parecidas. No quiero ponerme de mal humor, de modo que cambiemos de tema.
-Recuerda mis palabras, tú serás la siguiente."
+¿Yo? ¡No temas por mí! Yo no soy de las que agradan a los hombres. Nadie me querrá, y es una suerte, porque en toda familia debe haber una solterona.
-No das a nadie la oportunidad de conocerte. No dejarás que nadie vea tu lado dulce y, si por casualidad un hombre llega a descubrirlo y no puede disimular su interés, le tirarás jarro de agua fría y serás tan arisca que a todos se les quitarán las ganas de acercarse o de mirarte siquiera.
+No me gustan estas cosas. Estoy demasiado ocupada para pensar en tonterías y me parece horrible que las familias se separen por este motivo. Venga, no sigas hablando de esto. La boda nos ha trastornado a todos y solo hablamos de parejas enamoradas y estupideces parecidas. No quiero ponerme de mal humor, de modo que cambiemos de tema.
-Recuerda mis palabras, tú serás la siguiente."
"La gente tarda en entender que existe una diferencia entre el talento y el genio, y la lección es tanto más difícil de aprender cuando se es joven y ambicioso."
"El genio no es más que eterna paciencia."
"Aún después de descubrir que no podían vivir solo de amor, la pareja era muy feliz."
"Es un buen hombre, pero tiene sus defectos, y tú debes aprender a verlos y a soportarlos, sin olvidar que también tienes los tuyos."
"Si a la gente le interesa más mi ropa que mi persona, no tengo el menor deseo de verlos."
"-Tener sentimientos tan profundos es una desgracia, ¿no te parece?
+Lo verdaderamente malo es no poder ocultarlos."
+Lo verdaderamente malo es no poder ocultarlos."
"El hecho de que ellas sean mezquinas no justifica que yo lo sea."
"Todos los días recibimos, sin darnos cuenta, muchos sermones sabios y verdaderos, en la calle, en la escuela, en el trabajo y en casa. Hasta un puesto en una feria puede convertirse en un púlpito cuando sirve para hacernos llegar palabras buenas que nos consuelan y nunca pierden validez. La conciencia le dio un pequeño sermón usando ese texto como excusa, y ella hizo lo que los demás no siempre hacemos: se lo tomó muy a pecho y puso en práctica el mensaje recibido."
"Cuando hacemos un sacrificio esperamos que, cuando menos, los demás lo valoren."
"Las buenas obras no siempre reciben su recompensa."
"-¿Acaso no vamos a medias en todo?
+¡Santo Dios! ¡Espero que no! ¡Algunas de tus cosas no me servirían para nada partidas por la mitad!"
+¡Santo Dios! ¡Espero que no! ¡Algunas de tus cosas no me servirían para nada partidas por la mitad!"
"Yo no tengo la culpa de gustarle a alguien. No hago nada para que eso se produzca y me duele no sentir nada."
"No, señor, muchas gracias. Eres encantador, pero más inestable que una veleta, así que abstente de enviar notas conmovedoras y lanzar sonrisas seductoras porque no lograrás nada. No lo permitiré."
"-¡Esto es vida!
+Por favor, compórtate con propiedad.
-Venga, no seas arisca. Después de matarse a estudiar toda la semana, un hombre necesita y merece que le mimen.
+Que te mime ella, yo estoy ocupada.
-No, no quiero molestarla. Pero a ti te gustan estas cosas, salvo que hayas cambiado de opinión, claro está. ¿Es así? ¿Acaso ahora odias a tu chico y prefieres darle con un cojín?
+¿Cuántos ramos de flores le has enviado a la señorita esta semana?
-¡Ni uno, te doy mi palabra! Faltaría más. Está comprometida.
+Me alegro, porque enviar flores y regalos a mujeres que te interesan tres cominos me parece un despilfarro.
-Las chicas sensatas que sí me interesan no me dejan enviarles flores y regalos; así que, ¿qué remedio me queda? He de dar salida a mis sentimientos.
+Ella no aprueba el flirteo, aunque sea por puro entretenimiento, y tú, no paras de flirtear.
-Daría lo que fuera por poder decir: <<Al igual que tú>>, pero, como no es el caso, me limitaré a decir que no veo mal alguno en jugar un poco siempre que todos los implicados comprendan que no es más que un pasatiempo agradable."
+Por favor, compórtate con propiedad.
-Venga, no seas arisca. Después de matarse a estudiar toda la semana, un hombre necesita y merece que le mimen.
+Que te mime ella, yo estoy ocupada.
-No, no quiero molestarla. Pero a ti te gustan estas cosas, salvo que hayas cambiado de opinión, claro está. ¿Es así? ¿Acaso ahora odias a tu chico y prefieres darle con un cojín?
+¿Cuántos ramos de flores le has enviado a la señorita esta semana?
-¡Ni uno, te doy mi palabra! Faltaría más. Está comprometida.
+Me alegro, porque enviar flores y regalos a mujeres que te interesan tres cominos me parece un despilfarro.
-Las chicas sensatas que sí me interesan no me dejan enviarles flores y regalos; así que, ¿qué remedio me queda? He de dar salida a mis sentimientos.
+Ella no aprueba el flirteo, aunque sea por puro entretenimiento, y tú, no paras de flirtear.
-Daría lo que fuera por poder decir: <<Al igual que tú>>, pero, como no es el caso, me limitaré a decir que no veo mal alguno en jugar un poco siempre que todos los implicados comprendan que no es más que un pasatiempo agradable."
"Cuando comentó en son de broma que se disponía a pasar página, él añadió en tono grave: -Yo también, y estoy decidido a no volver a ella nunca."
"-Necesito pedirte un gran favor. Quiero que cuides algo por mí.
+¿Te refieres a tus manuscritos?
-No, me refiero a mi chico. Sé buena con él, ¿de acuerdo?
+Por supuesto, así lo haré. Pero sabes que yo no podré sustituirte. Te echará mucho de menos.
-Estará bien. Recuerda que confío en ti para que le incordies, le mimes y le llames al orden en mi nombre.
+Lo haré lo mejor que pueda."
+¿Te refieres a tus manuscritos?
-No, me refiero a mi chico. Sé buena con él, ¿de acuerdo?
+Por supuesto, así lo haré. Pero sabes que yo no podré sustituirte. Te echará mucho de menos.
-Estará bien. Recuerda que confío en ti para que le incordies, le mimes y le llames al orden en mi nombre.
+Lo haré lo mejor que pueda."
"Ella, aunque no lo veía, lo sentía, porque tanto describir las pasiones y los sentimientos de otros la llevó a especular sobre los suyos, un entretenimiento malsano al que una mente joven y saludable no se entrega voluntariamente."
"¡Cómo me gustaría no tener conciencia! Es un incordio. Si no me preocupase actuar bien, no me sentiría mal al no hacerlo y lo pasaría en grande."
"No es para mí, no debo albergar esperanzas."
"Le dio las gracias con una mirada que hizo que ella se estremeciese y pensase; ¡Oh, Dios! Estoy segura de que me dirá algo, ¿y qué haré entonces?"
"Una tarde de reflexión y una mañana de trabajo aquietaron en parte sus miedos y, tras decidir que imaginar que alguien se le iba a declarar cuando ya había dejado clara la respuesta era una prueba de vanidad por su parte, partió hacia su cita, con la esperanza de que no acudiese y no la obligase a herir sus sentimientos."
"Algo en el tono firme del muchacho hizo que levantase la mirada enseguida y le descubriese observándolo de un modo que no dejaba lugar a dudas: el momento que tanto temía había llegado."
"-¡Por favor, no lo hagas!
+Sí lo haré y tendrás que escucharme. No sirve de nada callar. Tenemos que aclarar este asunto y cuanto antes lo hagamos mejor para ambos.
-Está bien; entonces, habla. Te escucho.
+Te quiero desde que te conozco. No lo puedo evitar, siempre has sido muy buena conmigo. He intentado mostrarte mis sentimientos, pero no me has dejado. Ahora quiero explicártelo todo y necesito que me des una respuesta, porque no puedo seguir así por más tiempo.
-Quería evitarte esto, pensé que comprenderías...
+Sé que es así, pero las muchachas sois tan extrañas que uno nunca sabe a qué atenerse. Decís no queriendo decir sí y volvéis locos a los hombres por pura diversión.
-No es mi caso. Nunca he pretendido que te intereses por mí en este sentido, y me alejé para evitarlo en la medida de lo posible.
+Lo suponía; es muy propio de ti, pero no ha servido de nada. Solo has conseguido que te quiera más y que me esfuerce más por agradarte. He dejado de ir a los billares y de hacer la clase de cosas que te desagradan, he esperado sin protestar con la esperanza de que correspondías a mi amor, aunque yo valga mucho menos que tú...
-¡Eso no es cierto! Tú vales mucho más que yo, y te estoy muy agradecida por todo... Me siento orgullosa de ti y te aprecio mucho. No sé por qué no soy capaz de amarte como esperas. Lo he intentado, pero no puedo mandar en mis sentimientos y si afirmase sentir algo más estaría mintiendo.
+¿Estás segura?
-Sí, estoy segura. ¡Oh, lo lamento, lo siento muchísimo! ¡Si sirviese de algo, daría la vida por ti! Quisiera que no fuese tan difícil. No puedo hacer nada. Nadie puede enamorarse a voluntad de otra persona.
+A veces ocurre.
-No creo que eso sea amor de verdad, y prefiero no conocerlo."
+Sí lo haré y tendrás que escucharme. No sirve de nada callar. Tenemos que aclarar este asunto y cuanto antes lo hagamos mejor para ambos.
-Está bien; entonces, habla. Te escucho.
+Te quiero desde que te conozco. No lo puedo evitar, siempre has sido muy buena conmigo. He intentado mostrarte mis sentimientos, pero no me has dejado. Ahora quiero explicártelo todo y necesito que me des una respuesta, porque no puedo seguir así por más tiempo.
-Quería evitarte esto, pensé que comprenderías...
+Sé que es así, pero las muchachas sois tan extrañas que uno nunca sabe a qué atenerse. Decís no queriendo decir sí y volvéis locos a los hombres por pura diversión.
-No es mi caso. Nunca he pretendido que te intereses por mí en este sentido, y me alejé para evitarlo en la medida de lo posible.
+Lo suponía; es muy propio de ti, pero no ha servido de nada. Solo has conseguido que te quiera más y que me esfuerce más por agradarte. He dejado de ir a los billares y de hacer la clase de cosas que te desagradan, he esperado sin protestar con la esperanza de que correspondías a mi amor, aunque yo valga mucho menos que tú...
-¡Eso no es cierto! Tú vales mucho más que yo, y te estoy muy agradecida por todo... Me siento orgullosa de ti y te aprecio mucho. No sé por qué no soy capaz de amarte como esperas. Lo he intentado, pero no puedo mandar en mis sentimientos y si afirmase sentir algo más estaría mintiendo.
+¿Estás segura?
-Sí, estoy segura. ¡Oh, lo lamento, lo siento muchísimo! ¡Si sirviese de algo, daría la vida por ti! Quisiera que no fuese tan difícil. No puedo hacer nada. Nadie puede enamorarse a voluntad de otra persona.
+A veces ocurre.
-No creo que eso sea amor de verdad, y prefiero no conocerlo."
"-Estoy muy lejos de estar enamorada de él o de cualquier otro.
+Pero acabarás por enamorarte, y entonces ¿qué será de mí?
-Eres un muchacho sensato, de modo que te enamorarás de otra persona y olvidarás todo este asunto."
+Pero acabarás por enamorarte, y entonces ¿qué será de mí?
-Eres un muchacho sensato, de modo que te enamorarás de otra persona y olvidarás todo este asunto."
"-¿Algo más?
+Nada más, salvo decir que no creo que me case jamás. Estoy muy bien así, valoro mi libertad y no tengo prisa por perderla a cambio de ningún hombre.
-¡No lo creo! Ahora lo ves así, pero algún día te fijarás en alguien, te enamorarás perdidamente y darás la vida por él si es preciso. Sé que lo harás, es tu forma de ser, y a mí me tocará verlo todo porque seguiré a tu lado."
+Nada más, salvo decir que no creo que me case jamás. Estoy muy bien así, valoro mi libertad y no tengo prisa por perderla a cambio de ningún hombre.
-¡No lo creo! Ahora lo ves así, pero algún día te fijarás en alguien, te enamorarás perdidamente y darás la vida por él si es preciso. Sé que lo harás, es tu forma de ser, y a mí me tocará verlo todo porque seguiré a tu lado."
"Las respuestas cortas evitan muchos problemas."
"-¿Puedo hacer de hermano mayor y preguntarte algo?
+No puedo prometer que te responda.
-Aunque tu lengua calle, tu rostro me dará la respuesta. Aún no tienes suficiente mundo para ocultar tus sentimientos, querida."
+No puedo prometer que te responda.
-Aunque tu lengua calle, tu rostro me dará la respuesta. Aún no tienes suficiente mundo para ocultar tus sentimientos, querida."
"-Te agradecería que te incorporases para hablar conmigo.
+¡Vaya con la mujercita! Oblígame, si puedes.
-Si me lo propongo, seguro que consigo que te pongas en pie.
+Entonces, tienes mi permiso.
-En cinco minutos, estarás hecho una furia.
+Yo no me enfado nunca. Y te recuerdo que dos no pelean si uno no quiere.
-No sabes de lo que soy capaz. Tu indiferencia es pura pose. Si te provoco, no aguantarás.
+Bien, provócame. No me vendrá mal un poco de diversión. Imagina que soy un marido o una alfombra; puedes sacudir e hasta que te canses si es lo que te apetece."
+¡Vaya con la mujercita! Oblígame, si puedes.
-Si me lo propongo, seguro que consigo que te pongas en pie.
+Entonces, tienes mi permiso.
-En cinco minutos, estarás hecho una furia.
+Yo no me enfado nunca. Y te recuerdo que dos no pelean si uno no quiere.
-No sabes de lo que soy capaz. Tu indiferencia es pura pose. Si te provoco, no aguantarás.
+Bien, provócame. No me vendrá mal un poco de diversión. Imagina que soy un marido o una alfombra; puedes sacudir e hasta que te canses si es lo que te apetece."
"-¿Te interesa saber qué opino de ti?
+Me muero porque me lo digas.
-Bueno, te desprecio."
+Me muero porque me lo digas.
-Bueno, te desprecio."
"-Teddy, querido, me gustaría que lo encajases mejor.
+No me llames como lo hace ella."
+No me llames como lo hace ella."
"Me siento más fuerte cuando estás a mi lado."
"Temía que la tarea de olvidarla consumiera sus fuerzas durante años pero, para gran sorpresa suya, descubrió que cada día le resultaba más sencillo. Al principio, no daba crédito y hasta se enfadó consigo mismo porque no podía entender que así fuera, pero el corazón humano es curioso y contradictorio, y el tiempo y la naturaleza influyen en él aun en contra de nuestra voluntad. Al cabo de un tiempo, su corazón ya no sentía dolor, la herida cicatrizaba con una rapidez que le dejaba perplejo, hasta el punto de que, en lugar de tener que hacer un esfuerzo por olvidar, se descubrió esmerándose por no perder todo recuerdo. No había previsto que pudiera darse semejante quiebro y no estaba preparado para asumirlo. Se sentía molesto, sorprendido por su volubilidad y decepcionado y aliviado a un tiempo al comprender que podía recuperarse de tamaño desengaño en tan poco tiempo. Hizo lo que pudo por avivar el rescoldo de su amor, pero ya no era posible salvar el fuego, solo quedaban unas brasas que iluminaban y daban calor a su corazón sin hacerlo arder de pasión. Aun a su pesar, hubo de reconocer que aquel enamoramiento juvenil había perdido intensidad lentamente hasta dar paso a un sentimiento más sereno -tierno, algo triste y con cierto poso de resentimiento- que, a su vez, terminaría por desaparecer en favor de un afecto fraternal que, ese sí se mantendría intacto hasta el fin."
"Al ver que hablaba y actuaba como una niña que echaba de menos a los suyos y tenía el corazón encogido, hizo a un lado su timidez y le dio justo lo que necesitaba: los mimos a los que estaba acostumbrada y las palabras de ánimo precisas."
"Se sentía mucho mejor al estar nuevamente en pie, y para ella era maravilloso contar con un brazo fuerte en el que apoyarse, la sonrisa de un rostro conocido y una voz que tan grato le era oír de nuevo."
"-¿No te parece que remamos muy bien juntos?
+Lo hacemos tan bien que desearía que fuésemos siempre en el mismo bote. ¿Te gustaría?"
+Lo hacemos tan bien que desearía que fuésemos siempre en el mismo bote. ¿Te gustaría?"
"Es fácil prometer abnegación cuando vivimos entregados al cuidado de otro y su dulce ejemplo purifica nuestro corazón y nuestra alma, pero cuando la voz que tanto nos ayudaba se acalla, la lección diaria termina, la presencia amada desaparece y lo único que queda es soledad y dolor, descubrimos que mantener la promesa resulta muy duro."
"-Eres como un erizo de castaña; por fuera, estás llena de pinchos, pero por dentro eres pura seda y tienes reservado un fruto dulce para quien llegue hasta él. Tarde o temprano, el amor hará que abras tu corazón, y entonces la parte áspera de ti desaparecerá.
+Son las heladas las que abren los erizos de las castañas, señora, y para que caigan al suelo hay que sacudir mucho el árbol. A los chicos les encanta ir de árbol en árbol, y a mí no me interesa que me sacudan para que caiga."
+Son las heladas las que abren los erizos de las castañas, señora, y para que caigan al suelo hay que sacudir mucho el árbol. A los chicos les encanta ir de árbol en árbol, y a mí no me interesa que me sacudan para que caiga."
"Está muy bien decir que vamos a ser buenos, pero eso no se consigue de inmediato, hay que hacer un gran esfuerzo, un esfuerzo en el que se precisa la ayuda de otros, para situarnos en el buen camino."
"Cuanto más trato de conformarme con el afecto que recibo, más me parece necesitar."
"El cojín había desaparecido, pero aun así había una barricada entre ellos. Era un muro lógico, creado por efecto del tiempo, la ausencia y los cambios en sus corazones. Ambos lo sintieron y, por un instante, se miraron el uno al otro como si una barrera invisible proyectase una pequeña sombra entre ellos."
"-Por supuesto, siempre consigues lo que quieres.
+No siempre."
+No siempre."
"Como te comenté en la carta en la que refería lo amable que era ella conmigo, nunca dejaré de amarte, pero mi amor ha cambiado y he comprendido que es mejor así. Ella y tú habéis intercambiado los puestos que ocupabais en mi corazón, eso es todo."
"Se quedó mirando cómo todos iban a la planta de arriba y, cuando vio desaparecer los pantalones de cuadros escoceses, al llegar este al último escalón, la embargó un repentino sentimiento de soledad, tan intenso que miró alrededor, con los ojos llenos de lágrimas, en busca de algo a lo que asirse, ahora que hasta él la había abandonado."
"De todos modos, las tormentas no me asustan porque estoy aprendiendo a guiar mi barco."
"Como no sabía abrir su corazón de una manera decorosa, trataba a toda costa de frenar sus sentimientos y, al no conseguirlo, vivía en un constante estado de inquietud."
No hay comentarios:
Publicar un comentario