"Te permito que llegues tarde,
que prometas en vano,
que acabes haciendo
lo contrario de lo que piensas,
que te muevas por impulsos
y me pilles por sorpresa.
Te dejo jugar conmigo.
Utilízame,
maniátame,
dame la espalda en la cama,
cuélgame todas tus dudas,
miénteme,
manéjame
y destrúyeme si quieres.
Solamente te pido un favor:
deja de mirarme con esa boca."
No hay comentarios:
Publicar un comentario