"Estamos tan ocupados soñando con imposibles
que nos olvidamos de disfrutar de las cosas más sencillas:
meter los pies en el agua,
un beso de buenas noches,
la espuma de la cerveza,
hundir la mano en la arena,
imaginar formas en las nubes,
contemplar los nidos,
subir el volumen al máximo,
regalar letras, palabras y frases,
provocar largas carcajadas,
cantar un gol,
ver un nuevo capítulo,
esperar mirando por la ventana,
escuchar el repique de la lluvia en el tejado,
dar el paso que tanto anhelabas,
quitarte la ropa interior,
cumplir una promesa,
pedir un deseo,
comer en el bosque,
planear una fiesta,
amanecer al lado de alguien que amas,
encender una hoguera,
recordar,
atacar con cosquillas,
abrazar hasta quedarte sin respiración.
No necesito castillos
hechos con lingotes de oro
ni yates que lleven mi nombre
ni el hotel más caro de Nueva York.
Porque con el paso de los años
he descubierto que en la sencillez
es donde se encuentra
la verdadera belleza."
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